Vida en tu cocina | Cocina de otoño
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Cocina de otoño

Cocina de otoño

La llegada del otoño le dice a nuestro cuerpo que debe prepararse para afrontar de nuevo el frío del invierno, y debemos hacerle caso.

Según la medicina oriental, en el otoño se distinguen dos etapas claramente diferenciadas, en la que cada una de ellas destaca un tipo de energía:

VERANO TARDÍO

Comienza hacia finales de verano y dura hasta mediados de octubre, aproximadamente. Aquí, la energía de la naturaleza comienza a moverse en dirección descendente, hacia el interior. Es tiempo de recogimiento, dejando atrás la energía rápida, superficial y expansiva del verano. El elemento es tierra y el sabor dulce. Los órganos a los que debemos prestar más atención en este momento son el estómago, el bazo y el páncreas. El objetivo en la cocina ahora es calentar, centrar, calmar y estabilizar nuestro cuerpo para estar en sintonía con la naturaleza.

OTOÑO PROPIAMENTE DICHO

Hacia finales de octubre entra de verdad el otoño, cuando se produce un claro acortamiento de los días y las temperaturas son más bajas, además de que hay más lluvias. Aquí, la energía de la naturaleza sigue la línea descendente iniciada con el verano tardío, aunque más acentuada, condensada, entrando en una fase muy clara de contracción, concentración y enfriamiento. El elemento es metal y el sabor picante. Los órganos a los que debemos prestar más atención ahora son los pulmones y el intestino grueso. El objetivo en la cocina ahora es calentar en profundidad, contraer ligeramente el cuerpo y reforzar aunque también empezar a remineralizar. Debemos reponer las reservas que hemos perdido durante el verano, preparando así nuestro organismo para que pueda conservar el calor y la energía en los días fríos.

ALIMENTOS PRINCIPALES EN OTOÑO

  • Verduras de raíz y redondas de estación: calabaza, boniato, cebolla, zanahoria, chirivía y coliflor entre otras.
  • Verduras de hoja verde, como por ejemplo: judías verdes, brócoli o col rizada
  • Frutas frescas: manzana, pera, plátano, granada, mandarina…
  • Frutas secas: uvas, albaricoques o higos entre otras.
  • Otros alimentos: castañas, setas y champiñones.
  • Cereales integrales en grano, principalmente mijo, arroz integral de grano corto y quinoa.
  • Legumbres: lentejas, garbanzos y azukis, entre otras.
  • Algas de mar. Principalmente kombu, wakame y espagueti de mar.
  • Frutos secos: nueces, avellanas y almendras predominantemente.

BEBIDAS ADECUADAS PARA EL OTOÑO

  • Variedad de Infusiones: tomillo, regaliz, te bancha, hinojo,… a las que les podremos dar un toque de jengibre. También el té de jengibre.
  • Bebida de cereales caliente sola o con un toque de melaza y canela: arroz, avena, o almendras
  • Todo tipo de sopas, entre ellas principalmente la de miso, que además de ayudar a regenerar la flora intestinal aumenta las defensas (refuerza el sistema inmune).

RECOMENDACIONES PARA EL CAMBIO DE ESTACIÓN

A continuación, algunas sugerencias a realizar en la época otoñal al finalizar la época veraniega para gozar de un sistema inmune fuerte:

  • Reducir el consumo de frutas y verduras crudas. Evitar los zumos y bebidas frías. Producen apertura y enfriamiento del cuerpo.
  • Evitar el consumo de dulces a base de azúcares refinados y harinas refinadas. Debilitan el estómago, páncreas, intestinos y sistema inmunológico.
  • Incrementar el consumo de cereales integrales en grano tales como mijo, quinoa y arroz de grano corto. Proporcionan energía estable, ayudan a mantener el nivel de glucosa. También el consumo de legumbres cocinadas de forma consistente. Nos aportan más calor y potencia.
  • Aumentar el consumo de verduras de raíz y redondas (boniatos, calabaza, etc…) cocinadas con estilos de cocción largos. Extraen todo su dulzor natural que nos nutre a todos los niveles y refuerza las funciones digestivas e inmunitarias.
  • Incrementar el número de estilos de cocción largos empleados a diario como el estofado o el horno, siempre combinados con algún estilo de cocción más ligero.
  • Aumentar el consumo de frutas frescas cocinadas en forma de compota, al horno: manzanas, peras, membrillo, etc… También el de frutas secas: pasas, orejones,..

En el siguiente enlace podrás encontrar deliciosas recetas adecuadas para esta estación.

BIBLIOGRAFÍA

  • Cuevas Fernández, Olga. El equilibrio a través de la alimentación (Cenadiher)
  • Bradford, Montse. La alquimia en la cocina (Océano Ámbar)
  • Loli Curto. Disfruta de la macrobiótica (la dieta equilibrada)
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